Me fui de pinta y…

mayo 21, 2010

Fui a ver The Road, contrario a mi costumbre fui sin haber leído el libro pero no tuve chance. Visualmente es muy buena, el panorama totalmente desolador y gris te hace sentir con ánimos de abrazar a alguien que te recuerde que hay algo de que aferrarte.

La persona con quien la vi me dijo que esperaba que tuviera más acción. A mi no me defraudó, no me dormí ni mucho menos, creo que es una película que no recomiendo ver si ya estás muy cansado y no has dormido bien porque en efecto no vas a ver acción; aunque tiene momentos de suspenso en los que se me encogía el estómago (tan metida estaba en la peli) el miedo está presente todo el tiempo.

El asunto de esta muvi es más la emoción, la reflexión. Los seres humanos podemos ser una verdadera porquería, si han leído Ensayo sobre la ceguera de Saramago se darán una idea a lo que me refiero. ¿Dónde queda la moral, la ética o cuáles son los límites de las mismas cuando el objetivo es sobrevivir? ¿Cómo sabemos si seguimos siendo “los buenos”?  Creo que aquí aplica una pregunta que me hizo un amigo hace tiempo ¿Quién dice lo que está mal?, en el mundo que viven los protagonistas no hay quien dicte reglas, ni quien las haga cumplir. Podemos pensar que muchas de las decisiones que toma el padre no son las de un hombre bueno pero ¿y si se tratara de nosotros? Su prioridad es sobrevivir, por su hijo, para enseñarle a enfrentarse a la situación y esto lo orilla a tomar acciones que consideraríamos reprobables… pero él está desesperado, y algo paranoico.

Muchos momentos de la peli me llegaron, no lloré pero casi. Los recuerdos del padre son como fregadazos al ánimo, sueña con su esposa bajo la luz dorada y despierta en un mundo espantosamente gris. Hay veces que el pasado se convierte en nuestra soga y por eso hay que aprender a olvidar, aunque yo todavía tengo mis dudas sobre si eso es posible.

El final de la película está, a mi parecer, abierto a la interpretación. Lo que es seguro es que toda la muvi mueve las fibras sensibles, es pura emoción. Definitivamente tengo que leer el libro, a ver si en la miniferia del libro lo encuentro no muy caro (soy estudihambre, recuerden).

Después de la muvi, frappé para levantar el ánimo un poco.

Ah y le ví las tepalcuanas a Viggo 😉

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